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en concurso…

¿Puede fotografiarse la libertad?

Desde aquí animo a todo aquel que se precie a descubrirlo, a que visite el siguiente enlace y en caso afirmativo, vote por ella.

http://www.publico.es/especial/bfr10/foto.php?id=1182

cuando soy ella… me siento libre

¡¡click!!

Y así y en un momento

hago, giro,

cambio el acontecimiento.

Interruptor de la vida

chasquido con que se activa,

acallo al mono

parlanchín de mi cabeza.

cardumen frito

rebosante como crema

agria de piel ajada

amasada con manos sebosas

hedor de pies cocidos

pasta petrolífera

con que se engrasa el abdomen,

espelta tácita

para embadurnar el cerebro

y derretirlo

con cerumen podrido y amargo

con llaga y sarpullido

sarro y restos de uñas trituradas

goma de borrar derretida

chorreando en las pupilas

y quemándolas

abrasándolas

incinerando

pulverizándolas en ceniza parda.

Para el destierro

para evaporarse

huir, olvidarse

salir de ahí

desconectar, desenchufarse

desfibrilarse

y adquirir, por fin,

nueva vida.

libres del acoso

Os dejo ya. El acoso que un autor puede cometer con tal de promover su obra es muchas veces una pesadilla, tanto para quien se ejercita en ello por primera vez (mi caso) como para el/los que escuchan mis súplicas, elogios y persuasiones de forma constante. Aunque luego acceda a hablaros del libro o a responder a todas las preguntas y explicar brevemente las curiosidades en torno de su creación, con el morbo que ello implica.

He decidido pasar a la acción a un segundo nivel. Objetivo: librerías de Madrid (por el momento). Así, os saltáis el incómodo paso de citarse con el autor para llevaros un ejemplar y en cambio vais directamente a por él.

¿Dónde? De momento, en una librería con personal especializado, atento y que ha apoyado mi causa con todo el amor del mundo. Además, está situado en pleno centro de Madrid, y cuando digo centro, es centro y no alrededores.

Librería Méndez

Calle Mayor, 18

28013 Madrid

hay libros de sobra!!! pero rápido que se agotan!!

eso sí, si queréis dedicatoria tendréis que verme… una vez más

inexorable

como un río desbocado y sin cauce
el eco en la cumbre ya declamado
rebotando de pared en pared
una y otra vez, agotado,
como una onda expansiva sin origen
que domina y hace añicos
un corazón de tiempo endeudado
un corazón de duda en la justicia
de ausencia adherida
con hilo de promesas repetidas
profundas en la distancia cuanto más
firmemente adentro retenidas


inexorable
como la sentencia de una pena de muerte
un tornado de deseos contradictorios
la tinta en espiral sobre piel tatuada
el ataúd que cubre tu nombre
la lápida de verdad marchita de olvido

inexorable
como tu palabra
con espina
que desprende todo mi ser
y lo devuelve
tiritando
quebrado
amargo,
vacío.

(mi) globo adolescente

que tus pulmones elevan

hasta lo más alto

hasta lo más hondo,

estrella fugaz

que tus labios encienden

y tus besos focalizan

más allá, esféricamente,

(…)

pulso veloz sin rumbo

eco de voz disperso

que el tacto de tu mano

sostiene, dirige, encamina

serena, ensalza, ilumina.